Investigadores de Estados Unidos avanzan con una terapia experimental capaz de rejuvenecer el sistema inmune, un eje clave en la prevención de infecciones, cáncer y enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento.

Un equipo científico desarrolló una terapia basada en anticuerpos que, probada en ratones, logró restaurar funciones clave del sistema inmune que se deterioran con la edad. Los resultados abren la puerta a futuros ensayos clínicos en humanos, aunque especialistas piden cautela.
Con el paso de los años, el organismo pierde capacidad para responder a virus, bacterias y células anómalas. Esa caída de la respuesta inmunológica se conoce como inmunosenescencia y está vinculada a mayor riesgo de infecciones graves, menor eficacia de las vacunas y aumento de ciertos tumores.
Según explican los investigadores, el tratamiento actúa sobre células específicas del sistema inmune que, al envejecer, quedan en un estado inflamatorio crónico y desordenan al resto del organismo. El anticuerpo experimental detecta y elimina parte de esas células “gastadas”, favoreciendo la presencia de células más jóvenes y funcionales.
De los ratones al salto hacia ensayos en humanos
En los estudios preclínicos, realizados en modelos de ratón, los científicos observaron una mejor respuesta a infecciones simuladas, mayor producción de anticuerpos y una reducción de marcadores inflamatorios asociados al envejecimiento. También registraron cambios positivos en órganos linfoides, como el bazo y los ganglios.
Los resultados son considerados prometedores, pero aún preliminares. Antes de pensar en su uso masivo, la comunidad médica insiste en la necesidad de evaluar la seguridad a largo plazo, los posibles efectos secundarios y el impacto real en la expectativa y calidad de vida de las personas mayores.
Otro punto central será definir qué grupos podrían beneficiarse más: adultos mayores sanos, personas con enfermedades crónicas o pacientes con sistemas inmunes debilitados por tratamientos oncológicos u otras terapias agresivas.
Qué podría implicar para la medicina del envejecimiento
A nivel global, la medicina viene avanzando hacia estrategias que no solo buscan prolongar la vida, sino extender los años vividos con buena salud. Un tratamiento capaz de rejuvenecer el sistema inmune se inscribe en esa línea, junto con investigaciones en senolíticos, terapias génicas y fármacos que modulan el metabolismo celular.
Especialistas consultados advierten que aún es temprano para hablar de una “cura” contra el envejecimiento. Sin embargo, coinciden en que este tipo de desarrollos podría mejorar la respuesta a las vacunas, reducir internaciones por infecciones respiratorias y bajar la mortalidad asociada a patologías frecuentes en mayores de 65 años.
De confirmarse en humanos los efectos vistos en ratones, la terapia podría integrarse en el futuro a esquemas preventivos, de forma similar a como hoy se aplican vacunas estacionales o suplementos en grupos de riesgo. Todavía no hay plazos concretos, pero el paso a ensayos clínicos será la próxima gran prueba.
En Argentina, donde el envejecimiento poblacional avanza, la eventual llegada de una herramienta de este tipo obligaría a debatir criterios de acceso, cobertura y costos, así como su articulación con los calendarios de vacunación y los programas de atención primaria.
Claves del hallazgo
- El tratamiento se basa en un anticuerpo monoclonal diseñado para eliminar células inmunes envejecidas.
- En ratones, mostró mejoras en la respuesta a infecciones y una baja de la inflamación crónica.
- El próximo paso será solicitar autorización para ensayos clínicos en humanos.
- Podría complementar, en el futuro, estrategias de vacunación y prevención en personas mayores.
Por ahora, el mensaje de los investigadores es prudente: no se trata de una solución inmediata, sino de un avance que refuerza la idea de que modular el sistema inmune será una de las grandes llaves para envejecer con mejores defensas.



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