Con la vuelta a las escuelas dentro de poco, las familias ya hacen cuentas para definir cuánto podrán destinar a la mochila y a los principales útiles escolares en 2026.

Un relevamiento reciente del Instituto de Estadística de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) estimó el costo de armar una mochila básica para el ciclo lectivo 2026 en la Ciudad de Buenos Aires. El estudio muestra que, si bien en el último año los útiles aumentaron por debajo de la inflación general, el peso acumulado desde 2022 sigue siendo muy fuerte para los hogares.
Tomando CABA como referencia
En CABA, el informe del IDECBA toma como referencia marcas masivas y precios de cadenas comerciales y librerías de barrio. Los resultados muestran que el gasto promedio para un alumno de primaria se encarece más cuando se suman los costos de indumentaria escolar, calzado y transporte.
Los útiles que más aumentaron desde 2022
La suba de precios no fue homogénea. Algunos productos clave registraron incrementos muy por encima del promedio en los últimos cuatro años. Entre ellos, los cuadernos y repuestos de hojas se destacan por la fuerte incidencia del papel en dólares.
En base a relevamientos de consumo y a la variación del índice de precios minoristas, los rubros más sensibles fueron:
- Cuadernos y hojas: empujados por el costo del papel importado y la logística.
- Mochilas: con aumentos asociados a materiales sintéticos y a la devaluación.
- Marcadores y resaltadores: muy atados al valor de insumos plásticos y tintas.
- Cartucheras y estuches: fuertes variaciones según marca y diseño.
Con estos seis artículos, el gasto supera los $24.700, sin contemplar mochila, cartuchera, guardapolvo ni materiales adicionales.
Aun así, el estudio indica que, durante el último año calendario, la canasta de útiles escolares subió menos que la inflación general, lo que moderó parcialmente el impacto inmediato en las listas de compras. El problema, advierten especialistas, es el arrastre de los aumentos desde 2022, que deja a muchas familias sin margen.
Cómo hacen las familias para enfrentar el gasto
Frente a este escenario, se repiten estrategias ya conocidas: adelantar compras durante promociones, aprovechar programas de reintegro con billeteras virtuales y segmentar las compras en varias salidas a lo largo del verano. Otra práctica creciente es el reciclado de útiles, como mochilas, reglas y cartucheras en buen estado.
Organizaciones de consumidores recomiendan comparar precios entre supermercados, mayoristas y librerías, y no atarse sólo a las listas sugeridas por las escuelas, que muchas veces incluyen artículos prescindibles. También sugieren priorizar calidad y durabilidad por sobre la marca, especialmente en mochilas y calzado, que son los ítems más costosos.
En paralelo, algunas jurisdicciones analizan la continuidad de programas de canastas escolares acordadas y beneficios especiales para familias con menores ingresos, con el objetivo de evitar que el costo de la vuelta a clases sea una barrera para la permanencia en la escuela.




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