Bad Bunny inauguró su nueva visita a la Argentina con un show arrollador en el Estadio Monumental, en una noche marcada por la euforia, las banderas y un vínculo cada vez más fuerte con el público local.

El primer recital de Bad Bunny en River Plate confirmó el fenómeno que el puertorriqueño construyó en la Argentina en los últimos años. Con entradas agotadas y un Monumental colmado, el artista repasó sus grandes éxitos en una puesta en escena pensada para un estadio y con un clima de fiesta que se mantuvo de principio a fin.
El show llega en un momento clave de su carrera: tras hacer historia en los premios Grammy y brillar en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, Benito Antonio Martínez Ocasio consolida su posición como una de las figuras más influyentes de la música urbana global.
Una noche de euforia y banderas argentinas
Desde temprano, los alrededores del Monumental se tiñeron de banderas de Puerto Rico y camisetas argentinas. Grupos de amigos, familias y fanáticos que viajaron desde distintas provincias coparon las inmediaciones del estadio, en una postal que ya es clásica cada vez que el trapero pisa el país.
En el interior, la multitud acompañó cada tema con coros ensordecedores. Hubo pogo, celulares encendidos y carteles dedicados al cantante. El repertorio mezcló reguetón, trap y baladas urbanas, con una banda y un cuerpo de baile que reforzaron el tono de espectáculo internacional.
Escenografía, sonido y un mensaje de agradecimiento
El escenario, de gran despliegue tecnológico, incluyó pantallas gigantes, efectos de luces y una puesta visual sincronizada con cada canción. El sonido acompañó a la altura de un recital de estadio, con especial cuidado en los graves, clave para el género urbano.
En varios momentos de la noche, Bad Bunny se tomó unos minutos para hablarle al público argentino. Agradeció el apoyo constante y recordó que el país fue uno de los primeros lugares fuera del Caribe donde sus canciones explotaron en las pistas y las plataformas digitales.
Entre tema y tema, destacó cómo la escena urbana latinoamericana logró expandirse a nivel global sin perder identidad. También subrayó el rol de los fans argentinos, conocidos por su intensidad, algo que el propio artista suele remarcar en entrevistas y en redes sociales.
Un tramo clave en su gira y lo que viene
Las presentaciones en River forman parte de una gira que recorre los principales estadios del continente, consolidando a Bad Bunny como uno de los pocos artistas latinos capaces de llenar varias noches en recintos de esta magnitud.
Con dos shows más programados en el Monumental, se espera que la convocatoria vuelva a ser masiva. Para muchos fans, estas fechas significan la oportunidad de ver en vivo a un referente que redefinió el cruce entre reguetón, trap y pop, y que marcó un antes y un después en la manera de consumir música en streaming.
Mientras tanto, la industria mira de cerca cada paso del artista: sus lanzamientos, colaboraciones y decisiones de producción suelen marcar tendencia en el mercado global. En la Argentina, el impacto se traduce en récords de reproducciones, sold out en minutos y una comunidad fiel que ya espera su próxima visita.




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