El gobierno provincial decidió un cambio inmediato en la conducción policial de Rosario tras la reciente protesta de efectivos, en una señal de autoridad política y reordenamiento interno de la fuerza.

El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, removió del cargo al jefe de la Unidad Regional II (UR II) de Rosario, Guillermo Solari, a tan solo tres meses de haber asumido. La decisión se tomó este jueves con el aval del gobernador Maximiliano Pullaro, en medio de la tensión generada por la protesta policial reciente.
Si bien la Casa Gris evitó por el momento vincular públicamente la salida de Solari de forma directa con la movilización de efectivos frente a la Jefatura, en los pasillos oficiales se interpreta el relevo como un fuerte gesto político hacia el interior de la fuerza y hacia la sociedad rosarina, atravesada por una problemática de violencia e inseguridad persistente.
Fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron que el reemplazante ya fue designado y que su nombre se dará a conocer en las próximas horas. El objetivo es garantizar una transición rápida en la conducción operativa de la policía en el departamento Rosario, clave para la política de seguridad provincial.
Un ciclo corto en un contexto crítico
Solari había llegado a la jefatura de la UR II como parte del recambio impulsado por la gestión Pullaro a poco de iniciar su mandato. La protesta policial reciente, que incluyó concentraciones frente a dependencias clave, expuso malestar por salarios, condiciones de trabajo y sumarios abiertos. El Ejecutivo provincial respondió con una combinación de apertura al diálogo y mano firme, con imputaciones a efectivos identificados y ahora con cambios en la cúpula de Rosario.
Desde el gobierno remarcan que no habrá tolerancia con medidas de fuerza que afecten la seguridad ciudadana, al tiempo que aseguran que continuarán con el plan de reordenamiento interno, controles disciplinarios y rediseño de patrullajes en barrios críticos del Gran Rosario.
¿Qué se espera del nuevo jefe policial?
El futuro titular de la Unidad Regional II asumirá con una agenda cargada: reducir los índices de violencia letal, mejorar la presencia policial en territorio y recomponer la cadena de mando tras la protesta. También deberá articular de manera más fina con las fuerzas federales y con el Ministerio Público de la Acusación en investigaciones contra bandas criminales.
Analistas en seguridad coinciden en que la conducción de la UR II es una de las más sensibles del país. La experiencia en gestión de personal, la capacidad de conducción operativa y el respaldo político serán claves para que el nuevo jefe pueda sostenerse en el tiempo y avanzar en una estrategia de seguridad más eficiente y transparente para Rosario y la región.
Mientras tanto, el gobierno provincial busca enviar una señal de control y conducción clara sobre la policía santafesina, en un momento en que la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad sigue siendo uno de los grandes desafíos.




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