Reforma laboral: cómo cambian las reglas para monotributistas

La media sanción en el Senado a la reforma laboral abre un nuevo escenario para los monotributistas, con cambios que impactan en sus aportes, obligaciones y en la relación con clientes y empleadores.

Calculadora, billetes y recibos ilustran cambios impositivos para monotributistas

Imagen: Ámbito

El Senado dio media sanción al proyecto del Gobierno que modifica el régimen laboral en todo el país e incorpora un capítulo específico para monotributistas. La iniciativa ahora deberá ser tratada por Diputados para convertirse en ley, por lo que el escenario aún es dinámico.

La reforma busca, según la Casa Rosada, reducir la litigiosidad laboral, promover la registración de trabajadores e incentivar la contratación de nuevos servicios. En ese marco, se introducen ajustes en la forma en que los monotributistas se vinculan con empresas y empleadores.

Uno de los puntos sensibles tiene que ver con la presunción de relación laboral. Hasta ahora, cuando un monotributista prestaba servicios de forma continua para una sola empresa, los jueces solían considerar que podía tratarse de empleo encubierto.

El texto aprobado incorpora parámetros más específicos para determinar si hay o no dependencia, incluyendo criterios como la autonomía en la organización del trabajo, la posibilidad de prestar servicios a varios clientes y la asunción de riesgos propios de la actividad independiente.

Al mismo tiempo, se abre la puerta a que las empresas contraten más servicios profesionales y técnicos bajo la figura del monotributo, lo que genera debate entre especialistas sobre el posible avance de la “uberización” del empleo.

Si bien el proyecto no cambia de lleno la estructura del régimen simplificado, se prevén readecuaciones de categorías y límites de facturación acordes a la inflación, una demanda histórica de los contribuyentes para evitar saltos bruscos al régimen general.

También se analizan mecanismos para facilitar el paso del monotributo al régimen autónomo, con esquemas graduales de aportes y alivios impositivos transitorios, con el objetivo de formalizar actividades que hoy operan en la informalidad total.

Para muchos trabajadores independientes, estos cambios pueden significar una mejora en la previsibilidad de sus obligaciones. Sin embargo, estudios de contadores alertan sobre la necesidad de reglamentaciones claras para evitar interpretaciones dispares por parte de AFIP.

Ante este nuevo escenario, especialistas recomiendan seguir de cerca la discusión en Diputados y realizar una revisión de la situación fiscal de cada contribuyente. Algunos puntos clave a monitorear serán:

  • Posibles cambios en los topes de facturación por categoría.
  • Condiciones para trabajar casi en exclusiva con una sola empresa.
  • Eventuales incentivos para el blanqueo de actividades informales.
  • Impacto en los aportes previsionales y la cobertura de salud.

Hasta que el proyecto no obtenga sanción definitiva y sea reglamentado, las normas vigentes siguen siendo las actuales. De todos modos, la media sanción marca una señal política clara de que el marco regulatorio del trabajo independiente está en revisión.

En un contexto de alta inflación, caída del consumo y cambios constantes en las reglas de juego, los monotributistas aparecen nuevamente como uno de los sectores más expuestos a las decisiones del Congreso y del Poder Ejecutivo.

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