La Justicia ordenó la inmediata detención de Claudio Uberti para que empiece a cumplir una condena firme vinculada al escándalo de la valija con 800.000 dólares que sacudió al kirchnerismo a mediados de los 2000.

El ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Claudio Uberti, quedó al borde de la cárcel luego de que se ordenara su inmediata detención para que comience a cumplir la condena de cuatro años y medio de prisión en su contra. La causa está ligada al ingreso al país de una valija con 800.000 dólares que protagonizó el empresario venezolano Guido Antonini Wilson en 2007.
Uberti fue señalado como uno de los funcionarios clave en aquel episodio, ocurrido en el aeropuerto de Aeroparque cuando un vuelo procedente de Caracas llegó con una delegación mixta de funcionarios argentinos y venezolanos. En ese contexto, el decomiso de la valija con el dinero no declarado derivó en una investigación judicial por presunto lavado de dinero y corrupción.
Una causa emblemática del kirchnerismo
El caso Antonini Wilson se convirtió con los años en un símbolo de las denuncias de financiamiento ilegal de la política y de los vínculos entre el gobierno argentino de entonces y la administración de Hugo Chávez en Venezuela. Aunque el empresario venezolano quedó fuera del alcance de la Justicia local, el expediente avanzó sobre los funcionarios nacionales involucrados en la operatoria.
La condena a Uberti, que ahora deberá cumplirse de manera efectiva, se suma a otros fallos por hechos de corrupción que marcaron la etapa kirchnerista. Los jueces evaluaron el rol del ex funcionario como facilitador de los movimientos oficiales y presunta pieza clave en el intento de ingresar el dinero sin ser declarado ante la Aduana.
La orden de detención refleja también el endurecimiento de los tribunales federales frente a delitos contra la administración pública, un reclamo que se repite desde distintos sectores sociales y políticos ante la percepción de impunidad estructural en las causas de corrupción estatal.
Impacto político y judicial
La ejecución de la sentencia contra Uberti reaviva el debate sobre la responsabilidad de los ex funcionarios en el manejo de fondos públicos y el rol de los organismos de control. El OCCOVI, que él encabezaba, dependía del Ministerio de Planificación Federal, una de las áreas más cuestionadas por el esquema de obra pública y concesiones viales durante esos años.
Especialistas en derecho penal señalan que medidas como esta buscan enviar una señal de que las condenas por corrupción deben traducirse en penas efectivas, y no quedar sólo en fallos declarativos. También remarcan que el avance de estos expedientes depende en gran medida de la cooperación internacional y del resguardo de pruebas a lo largo del tiempo.
En el plano político, la detención de Uberti vuelve a poner bajo la lupa a figuras que ocuparon cargos estratégicos en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.




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