La China Suárez, en el centro del debate por una campaña de lencería

La elección de La China Suárez como imagen de una nueva campaña de lencería generó un fuerte debate en redes, al punto de que la propia dueña de la marca salió a explicar por qué la eligió y a responder las críticas.

La reciente campaña de lencería protagonizada por La China Suárez volvió a colocar a la actriz en el ojo de la tormenta. Lo que buscaba ser una acción comercial terminó derivando en una discusión pública sobre su figura, sus vínculos personales y hasta el mensaje que transmiten las marcas cuando eligen determinadas figuras.

Ante la ola de cuestionamientos, Ivana Figueiras, empresaria y dueña de la firma que contrató a Suárez, decidió romper el silencio. Aseguró que su decisión fue profesional, que no se guía por prejuicios y que la campaña se pensó para resaltar la diversidad de cuerpos y la autonomía de las mujeres para elegir qué usar y cómo mostrarse.

La defensa de la marca y el concepto de la campaña

Figueiras explicó que la elección de Suárez respondió a que es una figura con fuerte llegada al público y gran presencia en redes. En ese sentido, remarcó que la campaña busca mostrar una mujer segura de sí misma, que decide sobre su cuerpo y sobre su imagen, más allá de las opiniones ajenas. “Yo no soy prejuiciosa”, reiteró, al responder a quienes cuestionaron el fichaje por motivos personales.

La empresaria también subrayó que la producción se enmarca en una tendencia global de lencería que deja atrás los estereotipos rígidos. El objetivo, afirmó, es que las clientas se sientan identificadas con un mensaje de comodidad, placer y libertad, sin que la vida privada de las celebridades sea parte del análisis.

En paralelo, usuarios de redes sociales plantearon que las marcas, al elegir embajadoras, envían mensajes simbólicos sobre valores y comportamientos. Otros, en cambio, defendieron la campaña y remarcaron que se trata de un acuerdo comercial y que la vida íntima de la actriz no debería condicionar su trabajo.

Debate en redes: imagen pública, moral y marketing

El caso vuelve a abrir una discusión recurrente en el mundo del espectáculo argentino: hasta qué punto la imagen pública y los rumores personales pesan sobre la carrera profesional. En el mercado publicitario es habitual que figuras con alto nivel de exposición generen tanto adhesión como rechazo, y que cada acción de marketing sea analizada al detalle por la audiencia.

Especialistas en comunicación coinciden en que las redes sociales amplifican cualquier controversia. Una campaña que antes circulaba solo en medios gráficos y televisión hoy es sometida al escrutinio inmediato de millones de usuarios, que comentan, comparten y hasta convocan a boicots en cuestión de horas.

En ese contexto, la defensa de Figueiras no solo busca respaldar a Suárez, sino también reafirmar la identidad de la marca: un sello que quiere mostrarse cercano a las nuevas generaciones, alejado de los discursos moralistas y más enfocado en la comodidad y el empoderamiento femenino.

Mientras tanto, la campaña sigue activa y acumulando reproducciones en redes, con opiniones divididas pero con un resultado innegable para la firma: una fuerte visibilidad pública y la instalación del tema en la agenda mediática y en la conversación cotidiana.

Nota relacionada

RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios