La periodista Nancy Pazos protagonizó una intervención impactante en las puertas del Congreso, en medio del debate en el Senado por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.

Pazos se encadenó y se amordazó de manera simbólica mientras en el recinto se discutía el proyecto de reforma laboral, una iniciativa clave para la Casa Rosada que despierta fuertes apoyos y rechazos en todo el arco político y sindical.
La comunicadora realizó la intervención en las inmediaciones del Congreso de la Nación, utilizando cadenas y una cinta en la boca para representar, según explicó, la sensación de “atadura” y silenciamiento que, a su entender, sufrirán amplios sectores de trabajadores si se aprueba la norma.
En distintos momentos, Pazos difundió su postura a través de redes sociales y en programas de TV donde participa, cuestionando los cambios en indemnizaciones, jornadas y condiciones de contratación contemplados en el proyecto oficial.
El trasfondo del debate por la reforma laboral
El Gobierno sostiene que la reforma es necesaria para reducir la litigiosidad, fomentar la creación de empleo formal y modernizar normas que llevan décadas vigentes. Entre los puntos discutidos aparecen modificaciones en períodos de prueba, costos laborales y regulación de trabajo remoto.
Los gremios y sectores opositores advierten que muchas de esas modificaciones implican una pérdida de derechos históricos para los asalariados, al flexibilizar las condiciones de ingreso y egreso de los puestos laborales y debilitar la protección frente a despidos.
En sesiones previas, el Senado ya había sido escenario de intensas movilizaciones, con centrales sindicales, movimientos sociales y organizaciones políticas marchando para rechazar el avance de la iniciativa.
Repercusiones políticas y en redes
La acción de Pazos generó un fuerte eco en redes sociales. Mientras algunos usuarios valoraron la visibilización del conflicto y el tono personal de la protesta, otros cuestionaron el recurso performático y lo tildaron de exagerado.
En el plano político, dirigentes oficialistas minimizaron el gesto y remarcaron que el debate debe centrarse en el articulado del proyecto. Desde la oposición, en cambio, aprovecharon la intervención para volver a criticar lo que consideran una reforma regresiva en términos de derechos laborales.
El desenlace del trámite legislativo será clave para el Gobierno, que apuesta a mostrar la reforma como un hito de su programa económico. Para los críticos, en cambio, se trata de una pulseada más dentro de la histórica disputa entre flexibilización y protección del trabajo en la Argentina.
Qué se discute y qué puede cambiar
Aunque los detalles finales pueden variar en el recinto, el eje del debate pasa por la reducción de costos laborales para las empresas, la ampliación de períodos de prueba y la redefinición de figuras como el monotributo y el trabajo independiente.
Especialistas en derecho laboral advierten que, si bien algunos artículos podrían facilitar la registración de empleo, otros habilitarían mayores márgenes de discrecionalidad para el sector privado a la hora de contratar y despedir personal.
En este contexto, intervenciones como la de Nancy Pazos buscan sumar una cuota de presión simbólica al debate, que se desarrolla en paralelo en el Congreso, las calles y los medios de comunicación.
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