La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aprovechó una intervención por videoconferencia en un acto conservador en Estados Unidos para enviar un mensaje directo a varios gobiernos latinoamericanos y destacar el giro político que, según ella, representa la gestión de Javier Milei en Argentina.

En sintonía con el discurso del presidente argentino Javier Milei, Díaz Ayuso participó de forma remota en un evento político celebrado en Mar-a-Lago, la residencia privada de Donald Trump en Florida. Desde allí pidió que Cuba, Nicaragua y México “rompan las cadenas como hizo Argentina”, en referencia al rumbo liberal que el gobierno argentino asegura estar impulsando.
La dirigente del Partido Popular español advirtió sobre lo que considera un avance de regímenes autoritarios en América Latina. Sin mencionar a todos por su nombre, apuntó a gobiernos alineados con el socialismo del siglo XXI y defendió a los líderes que, según su visión, promueven economías abiertas, menos regulaciones estatales y mayor protagonismo del sector privado.
En su mensaje, Díaz Ayuso sostuvo que la experiencia argentina demuestra que es posible un cambio de dirección drástico tras años de crisis económica e inestabilidad política. Planteó a la Argentina como ejemplo de un giro hacia políticas de ajuste fiscal, desregulación y apertura al mundo, aunque esas medidas mantienen un fuerte debate interno por su impacto social.
Críticas al gobierno de Claudia Sheinbaum
Uno de los blancos del discurso fue el gobierno de Claudia Sheinbaum en México, identificado por Ayuso como parte de un bloque de administraciones con tendencias hegemónicas. La presidenta madrileña advirtió sobre riesgos a la libertad de expresión, a la independencia judicial y a la propiedad privada cuando, según ella, el poder se concentra en un solo proyecto político.
En esa línea, alertó que los países latinoamericanos que mantengan modelos cerrados y excesivamente estatistas podrían profundizar su aislamiento internacional. También insistió en que la alternancia democrática y el respeto a las instituciones son claves para evitar lo que describió como “derivas autoritarias” en la región.
Aunque su mensaje no tiene impacto directo en la agenda local argentina, sí se inscribe en una red internacional de dirigentes conservadores que busca presentarse como contrapeso a los gobiernos de izquierda en América Latina y como aliada de proyectos como el de Milei.
El rol de Argentina en el tablero político regional
Desde la asunción de Javier Milei, Argentina se convirtió en una referencia simbólica para sectores liberales y libertarios de distintos países. El respaldo de líderes como Trump o Díaz Ayuso forma parte de una estrategia de visibilidad internacional que el Gobierno argentino capitaliza en foros y actos partidarios.
Organismos multilaterales y analistas internacionales observan con atención este reacomodamiento. Mientras algunos valoran los intentos de estabilización macroeconómica, otros alertan por el costo social de las medidas de ajuste y el conflicto con sindicatos, movimientos sociales y gobiernos provinciales.
En ese contexto, intervenciones como la de Díaz Ayuso en Mar-a-Lago buscan instalar la idea de que Argentina ya comenzó un camino de “liberación” del intervencionismo estatal y que otros países deberían seguir sus pasos.



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