Rosario se prepara para una nueva jornada de protesta sindical este martes 10 de febrero, con columnas gremiales que confluirán en el centro de la ciudad para expresar su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.

Movilización en el centro rosarino
La protesta tendrá como escenario principal las plazas San Martín y 25 de Mayo, dos puntos neurálgicos del mapa político y sindical de Rosario. Desde temprano, diversos gremios y sindicatos comenzarán a concentrarse para marchar contra los cambios en la legislación laboral que impulsa la administración nacional.
Entre los reclamos centrales se destacan el rechazo a la flexibilización de las condiciones de contratación, la reducción de las indemnizaciones y la modificación de los convenios colectivos. Para las organizaciones sindicales, la reforma representa un retroceso en derechos conquistados durante décadas de lucha.
Las columnas de trabajadores se conformarán con la participación de estatales, docentes, empleados de comercio, metalúrgicos, municipales y sectores de la economía popular, entre otros. También se esperan adhesiones de organizaciones sociales y políticas que acompañan el reclamo.
Qué se discute en la reforma laboral
La iniciativa oficial apunta a modificar ejes clave de la normativa vigente, como el período de prueba, el cálculo de las indemnizaciones y los aportes patronales. El Gobierno argumenta que la reforma busca estimular el empleo registrado y reducir la litigiosidad laboral.
Sin embargo, los gremios sostienen que los cambios propuestos implican una pérdida concreta de derechos para los trabajadores formales, y que no garantizan la creación de nuevos puestos de trabajo. También alertan sobre el impacto en la negociación colectiva y en el poder de los sindicatos para defender los convenios sectoriales.
Especialistas en derecho laboral advierten que la discusión no se limita a lo jurídico, sino que forma parte de una disputa más amplia sobre el modelo económico, la distribución del ingreso y el rol del Estado en la regulación del mercado de trabajo.
El rol de la CGT y el mapa sindical rosarino
La movilización del 10F también pone la lupa sobre la actuación de la CGT a nivel local y nacional. Mientras algunas seccionales lanzaron convocatorias propias, otras mantienen posiciones más cautelosas frente a la dinámica del conflicto con la Casa Rosada.
En Rosario conviven centrales tradicionales y espacios más combativos, lo que se traduce en estrategias de protesta diferentes: desde actos centrales y discursos frente a la sede de la Gobernación, hasta recorridos por el microcentro y actividades en los lugares de trabajo.
Para muchos dirigentes, la jornada del martes será una oportunidad para medir el clima social en la ciudad y el grado de respaldo que encuentran las consignas contra la reforma laboral entre los asalariados, los desocupados y los sectores medios golpeados por la inflación y la recesión.
La expectativa está puesta en la masividad de la marcha y en los mensajes que puedan dejar los oradores, en un contexto nacional marcado por la puja entre el Gobierno, el Congreso y las organizaciones sindicales por el rumbo de la política económica y laboral.
Qué puede pasar después del 10F
De cara a las próximas semanas, los gremios no descartan nuevas medidas de fuerza si el oficialismo insiste con aprobar la reforma sin introducir cambios de fondo. En paralelo, algunas organizaciones plantean la necesidad de unificar el plan de lucha a nivel nacional.
En Rosario, la dirigencia sindical evalúa sostener un esquema de asambleas en fábricas, escuelas y dependencias públicas para informar a los trabajadores sobre el avance de la iniciativa y sus posibles consecuencias en la vida cotidiana.
Mientras tanto, el debate sobre la reforma laboral promete seguir ocupando el centro de la escena política y social, con Rosario como uno de los focos de resistencia sindical más activos del interior del país.




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