Trump cruzó a Bad Bunny tras su show en el Super Bowl

Donald Trump volvió a meterse en el mundo del espectáculo y apuntó con dureza contra Bad Bunny tras su participación en el show del Super Bowl, donde el artista aprovechó la visibilidad global para enviarle un mensaje político sobre inmigración.

Trump cruzó a Bad Bunny tras su show en el Super Bowl

El mandatario republicano calificó la actuación del puertorriqueño como “terrible, uno de los peores shows de la historia del Super Bowl”. Sus declaraciones vuelven a encender la discusión sobre el peso político del espectáculo y el lugar de los artistas latinos en los grandes escenarios de Estados Unidos.

Bad Bunny, uno de los músicos más escuchados del mundo, aprovechó su presencia en el evento deportivo para lanzar un mensaje crítico sobre las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump durante su paso por la Casa Blanca, en línea con gestos que ya había tenido en la última entrega de los Grammy.

El empresario y líder del sector más duro del Partido Republicano respondió con una frase tajante: “Es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito”. Sus palabras buscaron instalar la idea de que el show no estuvo a la altura de la tradición del evento.

Super Bowl, política y representación latina

El Super Bowl es mucho más que una final de fútbol americano: es la vidriera cultural más grande de Estados Unidos, con cientos de millones de espectadores en todo el planeta. Cada actuación del entretiempo es analizada no solo en clave artística, sino también política y social.

En los últimos años, el show de medio tiempo se convirtió en un espacio donde los artistas aprovechan para visibilizar reclamos sociales. Ocurrió con figuras como Beyoncé, Lady Gaga o el recordado espectáculo de Shakira y Jennifer Lopez, que puso en primer plano la identidad latina.

En ese marco, la presencia de Bad Bunny refuerza la tendencia: la industria del entretenimiento reconoce el peso creciente del público hispano, mientras que la política norteamericana mantiene la inmigración como uno de los temas más sensibles y polarizantes.

Reacciones en redes y debate sobre la cultura pop

Las declaraciones de Trump generaron un inmediato cruce en redes sociales. Mientras sus seguidores celebraron el cuestionamiento al artista latino, buena parte del público defendió la performance y destacó el mensaje a favor de los inmigrantes.

Críticos musicales y analistas políticos coincidieron en que el exmandatario vuelve a utilizar el espectáculo como escenario para consolidar su discurso, apelando a un electorado sensible a los cambios culturales y demográficos en Estados Unidos.

Del otro lado, Bad Bunny se consolida como una figura que combina éxito comercial y posicionamiento político, algo cada vez más frecuente entre los artistas globales, que ya no se limitan al escenario musical y participan activamente de debates sobre derechos y representación.

Un enfrentamiento que trasciende la música

El choque entre Trump y Bad Bunny pone en primer plano dos visiones enfrentadas sobre la identidad estadounidense: una más cerrada y nacionalista, y otra que reivindica la diversidad cultural y el aporte de las comunidades latinas.

Lejos de quedar en una simple crítica musical, el episodio vuelve a mostrar cómo la cultura pop funciona como termómetro político en un año donde la disputa por el rumbo de Estados Unidos vuelve a ser central en la agenda pública.

Nota relacionada

Leer más
RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios