Una distribuidora de barrio Las Delicias quedó en la mira de una banda que, bajo amenazas, habría exigido miles de dólares semanales para no atacar el local a los tiros. La investigación policial busca determinar el alcance del apriete y si forma parte de una red más amplia de extorsiones en Rosario.

De acuerdo a las primeras informaciones, los extorsionadores reclamaron u$s 4.000 por semana a los dueños de la distribuidora, ubicada en la zona sur de Rosario, como condición para no balear el local y garantizar la supuesta “protección” del negocio.
La denuncia activó la intervención de la policía de Santa Fe y de las áreas especializadas en delitos económicos y extorsiones vinculadas a organizaciones criminales. Los investigadores analizan llamadas, mensajes y registros de cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
Un mecanismo que se repite en los barrios
En los últimos años, distintos comercios barriales de Rosario denunciaron intentos de apriete con una lógica similar: exigencia de pagos en dólares, amenazas de ataques armados y la presencia de intermediarios que se presentan como supuestos “emisarios” de bandas narco.
Fuentes judiciales señalan que estos hechos suelen incluir llamadas anónimas, notas intimidatorias dejadas en la fachada o hasta disparos de advertencia contra persianas y vidrieras, con el objetivo de forzar el pago de sumas periódicas a modo de “cuota de seguridad”.
La zona de Las Delicias y otros barrios del sur rosarino se encuentran bajo observación por la presencia de bandas en disputa territorial, que buscan controlar no solo el negocio de la droga, sino también circuitos paralelos de recaudación ilegal a través de estas extorsiones.
Investigación y resguardo a la víctima
Tras la denuncia del intento de apriete, se dispusieron medidas de protección para los propietarios de la distribuidora y el entorno inmediato del comercio. También se ordenaron tareas de inteligencia en la zona para prevenir nuevos episodios.
La Fiscalía Regional trabaja en conjunto con las fuerzas provinciales y federales en el marco de distintas causas por amenazas, balaceras y extorsiones que afectan a comerciantes, choferes y referentes barriales de Rosario.
Según estadísticas oficiales, los hechos de violencia vinculados a disputas criminales y aprietes económicos se convirtieron en uno de los principales desafíos de seguridad en la ciudad, con un fuerte impacto en la vida cotidiana de los barrios.
En ese contexto, las autoridades insisten en la importancia de radicar la denuncia ante cualquier intento de extorsión y no aceptar acuerdos informales con quienes se presentan como parte de organizaciones delictivas.
Cómo actuar ante una extorsión
Especialistas en seguridad recomiendan a comerciantes y vecinos que, ante un hecho similar, eviten negociar por cuenta propia y den aviso inmediato a las fuerzas de seguridad o al Ministerio Público de la Acusación.
Entre las sugerencias básicas se encuentran:
- Conservar mensajes, audios y números telefónicos utilizados para las amenazas.
- No realizar pagos sin intervención judicial o policial.
- Evitar difundir detalles del caso en redes sociales que puedan entorpecer la investigación.
- Solicitar contención y asesoramiento legal especializado.
En paralelo, organizaciones empresarias y comerciales de Rosario vienen reclamando mayor presencia policial, más herramientas tecnológicas para la investigación y políticas integrales que reduzcan la capacidad de maniobra de las bandas dedicadas a estos delitos.




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