El Gobierno modificó el funcionamiento del llamado botón de arrepentimiento y ahora las empresas podrán pedir datos adicionales para validar la identidad del usuario antes de cancelar un servicio o revocar una contratación online.

La medida introduce cambios en una de las herramientas centrales de la defensa del consumidor en la era digital. El objetivo oficial es reducir maniobras de fraude, pero especialistas advierten que podría sumar trabas al derecho de los usuarios a rescindir contratos de forma rápida y sencilla.
Qué cambia en el botón de arrepentimiento
Hasta ahora, el botón de arrepentimiento obligaba a las empresas a ofrecer un canal directo para que el usuario pudiera solicitar la baja de un servicio o anular una compra online dentro de los plazos legales. Ese proceso debía ser simple, gratuito y sin obstáculos, según las normas vigentes.
Con la nueva disposición, los proveedores estarán habilitados a pedir información extra para corroborar que quien realiza la gestión es efectivamente el titular. Podrán requerir, por ejemplo, número de documento, datos de contacto actualizados o validaciones por código enviado al celular o al correo electrónico.
Desde el Gobierno argumentan que esta instancia adicional de verificación apunta a reforzar la seguridad de los clientes frente al aumento de estafas digitales, robos de identidad y operaciones no autorizadas sobre cuentas y servicios.
Debate entre seguridad y facilidad de baja
Organizaciones de consumidores recuerdan que el espíritu del botón de arrepentimiento fue evitar que las empresas dificultaran las bajas con procedimientos extensos, llamados telefónicos o formularios confusos. Alertan que, si no se controla, la nueva verificación podría transformarse en una excusa para dilatar la cancelación.
En este marco, recomiendan que la solicitud de datos adicionales sea proporcional y justificada, sin excederse en la información personal requerida ni contradecir las normas de protección de datos vigentes en Argentina.
Al mismo tiempo, especialistas en ciberseguridad señalan que la verificación de identidad es una práctica habitual en bancos, plataformas de pago y servicios de suscripción, y que puede servir para reducir fraudes, siempre que se implemente con criterios claros y sin vulnerar derechos.
Qué deben tener en cuenta los usuarios
Los usuarios deben saber que el botón de arrepentimiento sigue siendo una herramienta para pedir la baja o revocar una contratación realizada por internet o fuera de un local físico. La empresa puede verificar identidad, pero no puede imponer costos extra ni obligar a completar trámites presenciales.
También es clave conservar comprobantes de contratación, correos y capturas de pantalla del proceso de baja, en especial si el proveedor demora la respuesta. En caso de conflicto, se puede reclamar ante los organismos de defensa del consumidor de cada jurisdicción o a través de los canales oficiales nacionales.
La discusión de fondo vuelve sobre un eje central del comercio electrónico: cómo equilibrar seguridad, transparencia y facilidad para contratar y también para dejar un servicio cuando el usuario lo decide.





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