Comerciantes en la ciudad de Santa Fe denuncian robos y falta de patrullaje

Comerciantes y vecinos del barrio San Martín, en la ciudad de Santa Fe, vienen advirtiendo por una seguidilla de robos y una presencia policial que consideran insuficiente. Entre la preocupación y el cansancio, reclaman respuestas concretas y mecanismos ágiles para poder denunciar.

La intersección de Estanislao Zeballos y avenida Peñaloza se convirtió en un punto crítico para quienes tienen su local o viven en la zona. En los últimos meses, los relatos de robos a mano armada, arrebatos y daños en comercios se multiplicaron, mientras los vecinos aseguran que los patrullajes son escasos y poco frecuentes.

Dueños de almacenes, kioscos, bares y otros rubros coinciden en que la situación los obliga a cerrar más temprano, invertir en rejas, alarmas y cámaras, e incluso modificar sus rutinas diarias. “Vivimos mirando para todos lados”, resume uno de los frentistas consultados.

Según describen, muchos de los hechos se dan en horarios de bajo movimiento, especialmente durante la noche y la madrugada. En varios casos, los delincuentes se mueven en moto o aprovechan momentos de distracción de clientes y empleados para actuar con rapidez.

Trabas para denunciar y miedo a las represalias

Otro eje del reclamo es la dificultad para concretar denuncias. Vecinos señalan que, al acercarse a comisarías o sedes judiciales, se encuentran con largas esperas, exigencia de datos que no siempre recuerdan y, en algunos casos, falta de seguimiento posterior.

En ese contexto, muchos afectados optan por no formalizar los hechos, ya sea por desconfianza en el sistema o por temor a posibles represalias. Esta baja tasa de denuncias termina generando una estadística que no refleja el verdadero nivel de conflictividad en el barrio.

Organizaciones vecinales vienen pidiendo refuerzos de personal, mayor iluminación en esquinas clave y la instalación de cámaras de seguridad conectadas al sistema provincial. Aseguran que, sin una presencia estatal más firme, el delito gana terreno.

Red de alerta entre vecinos y pedidos al Estado

Ante la sensación de desprotección, los residentes del barrio San Martín comenzaron a organizarse por su cuenta. A través de grupos de mensajería y llamados telefónicos, conformaron una red de alerta temprana para avisarse sobre movimientos sospechosos, ruidos en plena noche o intentos de robo.

Estas estrategias comunitarias incluyen acordar horarios de cierre similares, acompañarse a la hora de bajar persianas y registrar con celulares cualquier episodio que pueda servir como prueba. “No queremos hacer justicia por mano propia, pero sí cuidarnos entre todos”, explican.

Desde el sector comercial subrayan que la inseguridad impacta de lleno en la actividad económica, porque desalienta a los clientes y encarece los costos fijos por las medidas de seguridad adicionales. También remarcan la necesidad de mayores patrullajes, controles de motos y trabajo coordinado entre la Policía, el Ministerio de Seguridad y el municipio.

Mientras esperan respuestas oficiales, los comerciantes del barrio insisten en que el reclamo no busca confrontar, sino lograr condiciones mínimas para poder trabajar y vivir sin miedo en una de las zonas más transitadas del norte de la capital santafesina.

Nota relacionada

ver más.
RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios