Cuarenta y tres pescadores deportivos fueron rescatados tras quedar aislados sobre un gran témpano, luego de que el hielo se partiera y se abriera una profunda grieta que los dejó a la deriva durante varias horas.

Un susto que pudo terminar en tragedia
Según informaron las autoridades locales, los pescadores se encontraban practicando pesca sobre hielo cuando se produjo una ruptura repentina en la masa helada. La fisura alcanzó unos seis metros de ancho y separó al grupo de la orilla, dejándolos a merced del viento y las corrientes.
Los servicios de emergencia montaron un operativo coordinado que incluyó botes, equipos de rescate en aguas frías y personal especializado en salvamento en hielo. Las tareas se extendieron durante varias horas hasta que todos los pescadores fueron trasladados a tierra firme.
Fuentes oficiales señalaron que, pese al dramático escenario, no se registraron víctimas fatales. Algunas personas fueron asistidas por principios de hipotermia y cuadros de ansiedad, pero ninguna revestía gravedad.
Condiciones del hielo y advertencias de las autoridades
En este tipo de actividades, la seguridad depende de manera crítica del espesor y la estabilidad del hielo. Los especialistas recomiendan que la capa tenga al menos 10 centímetros de grosor para soportar a una persona y bastante más cuando se trata de grupos grandes o equipos pesados.
Las autoridades venían advirtiendo sobre la presencia de grietas internas y cambios bruscos de temperatura, factores que debilitan la estructura del hielo y favorecen este tipo de incidentes. El viento y las corrientes también pueden mover grandes placas, generando aperturas repentinas como la que dejó a los pescadores aislados.
Tras el rescate, los equipos de emergencia insistieron en la importancia de consultar los partes meteorológicos y las recomendaciones oficiales antes de salir a pescar. También recordaron que es clave utilizar chalecos salvavidas, contar con sogas y elementos de flotación, y nunca aventurarse solos sobre superficies congeladas.
Las claves para una pesca sobre hielo más segura
La pesca sobre hielo es una práctica extendida en distintas regiones del hemisferio norte y suele combinar tradición, turismo y deporte. Sin embargo, los especialistas subrayan que se trata de una actividad de alto riesgo si no se toman recaudos básicos.
Entre las recomendaciones más habituales, los organismos de seguridad destacan:
- Verificar diariamente el espesor del hielo y evitar zonas con agua a la vista.
- No concentrar a muchas personas en un mismo punto.
- Evitar el consumo de alcohol, que disminuye la percepción del frío y los reflejos.
- Llevar teléfono cargado, ropa de abrigo en capas y elementos de rescate.
- Informar siempre a familiares o amigos sobre el lugar y el horario de regreso.
El episodio que involucró a los 43 pescadores vuelve a poner bajo la lupa las condiciones en las que se desarrollan estas salidas recreativas y reabre el debate sobre la necesidad de controles más estrictos y campañas de prevención para reducir al mínimo los riesgos.



Comentarios