Taxistas de Rosario apoyan el apagón de Uber y apuntan a las apps

El conflicto por las aplicaciones de transporte suma un nuevo capítulo en Rosario: mientras los choferes de Uber preparan un “apagón” para exigir mejores tarifas, el Sindicato de Peones de Taxis salió a respaldar el reclamo, pero marcó diferencias y encendió la polémica sobre el rol de las plataformas.

Desde el gremio remarcaron que, con el esquema actual, “las únicas que ganan son las aplicaciones”, aludiendo a las comisiones que cobran las plataformas digitales y a la falta de un interlocutor claro para los conductores que trabajan bajo esa modalidad.

El “apagón” previsto para este martes fue convocado por conductores de Uber en Rosario, que piden a la empresa una revisión urgente de las tarifas y de las condiciones de trabajo. La medida incluirá dejar de aceptar viajes durante varias horas y pedir a los usuarios que eviten usar la app como forma de presión.

Apoyo gremial con fuertes críticas al modelo de plataformas

El Sindicato de Peones de Taxis manifestó su solidaridad con los choferes de Uber como trabajadores del volante, pero advirtió que se enfrentan a un sistema en el que “no tienen a quién reclamar”. Sin convenios colectivos ni representación formal, los conductores dependen de decisiones unilaterales que se toman desde el exterior.

La dirigencia sindical sostiene que, tanto en Rosario como en otras grandes ciudades del país, las apps imponen tarifas dinámicas y políticas internas sin participación de los choferes. Eso genera incertidumbre sobre los ingresos diarios y dificulta planificar gastos básicos como combustible, mantenimiento del vehículo y aportes personales.

En contraste, los taxistas resaltan que operan dentro de un marco regulatorio municipal, con licencias, controles y una tarifa discutida en ámbitos oficiales. Aun así, admiten que la irrupción de Uber y otras plataformas afectó la cantidad de viajes y reabrió el debate por la convivencia entre los distintos sistemas de transporte individual.

Reclamos centrales de los choferes de Uber en Rosario

Entre los puntos que motivan el “apagón”, los conductores de la app plantean que la tarifa actual quedó atrasada frente al aumento del combustible, los repuestos y los costos de mantenimiento. Señalan que, una vez descontada la comisión de la plataforma, el ingreso por kilómetro recorrido resulta insuficiente.

Además, denuncian que la empresa aplica sanciones y bloqueos de cuentas de manera unilateral y sin instancias claras de defensa. Por eso, reclaman un canal formal de diálogo y mayor transparencia en los criterios con los que se evalúa el desempeño de cada chofer.

El llamado a los usuarios es a no solicitar viajes durante la jornada de protesta, como forma de visibilizar el reclamo y forzar a la compañía a revisar la política de pagos. La iniciativa se suma a acciones similares que se han dado en otras ciudades del país y de la región.

Debate abierto sobre regulación y competencia

La postura del Sindicato de Peones de Taxis vuelve a poner en escena la discusión sobre cómo regular las plataformas de transporte en Rosario. Desde hace años, el Concejo Municipal y el Ejecutivo analizan proyectos para encuadrar la actividad, pero el avance tecnológico suele ir más rápido que las normas.

Mientras tanto, la tensión entre taxistas, remiseros y choferes de apps convive con la demanda de usuarios que buscan viajes seguros, accesibles y previsibles. El desafío para las autoridades será encontrar un equilibrio entre la innovación tecnológica, la defensa del trabajo registrado y la protección de los consumidores.


Nota relacionada

RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios