Las santafesinas pobres sufren sobrecarga laboral y endeudamiento para cubrir gastos diarios y enfrentar la crisis económica.

La crisis económica afecta gravemente a mujeres de Santa Fe, obligándolas a mantener múltiples trabajos precarios y a endeudarse para cubrir gastos básicos. Así lo revela el informe del ISEPCi, que analiza empleo, endeudamiento, consumo y calidad de vida en Rosario, Santa Fe y sus zonas metropolitanas.
Entre agosto y septiembre se realizaron 378 encuestas a personas de entre 25 y 44 años. La mayoría vive en barrios populares. El 53% se identifica como jefa de familia, y el 60% cuida a personas mayores o con discapacidad. El gasto principal se destina a alimentos. Muchas realizan varios trabajos para llegar a fin de mes, incluyendo empleos informales, ferias, trueques o venta de bienes del hogar.
El 68% ha recurrido a préstamos, billeteras virtuales o tarjetas de crédito para gastos diarios, y el 34% mantiene deudas, incluidas obligaciones fiscales o familiares. El 76% manifestó estar peor que el año pasado, y el 85% modificó hábitos de consumo. Además, no pueden ahorrar.
Por su parte, Sofía Botto, directora del ISEPCi, explicó que la feminización de la pobreza se intensifica por la sobrecarga de tareas y la falta de políticas económicas que aseguren supervivencia y bienestar. Así, la situación genera preocupación, estrés, agotamiento y falta de expectativas, evidenciando la necesidad de atención a la salud mental y medidas urgentes para reducir la desigualdad estructural.




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