Romain Grosjean, que casi pierde la vida en un impactante accidente en el Gran Premio de Bahréin 2020, volvió a subirse a un monoplaza.

El francés Romain Grosjean volvió a subirse a un monoplaza de Fórmula 1, casi cinco años después del accidente que conmocionó al automovilismo mundial en Bahréin.
En aquella competencia de 2020, un toque con Daniil Kvyat lo llevó a impactar contra las barreras a más de 220 kilómetros por hora. Su auto se partió y el combustible generó una bola de fuego que alarmó a todo el paddock.
Las imágenes mostraron segundos de incertidumbre, hasta que el piloto logró salir del fuego por sus propios medios. El halo y su traje protector fueron claves para evitar un desenlace fatal.
El impacto fue de 56G, equivalente a una fuerza de tres toneladas y media. Grosjean sufrió quemaduras en pies y manos, pero pudo salvar su vida.
Después de ese episodio no volvió a competir en la Fórmula 1. Haas lo reemplazó por Pietro Fittipaldi y la pandemia frustró sus planes de probar con Mercedes en 2021.
Sin embargo, se mantuvo en actividad dentro de la IndyCar, sumando experiencia en distintas escuderías. Ese camino lo mantuvo ligado al automovilismo de alto nivel.
Finalmente, Grosjean regresó al Gran Circo durante una prueba de neumáticos organizada por Pirelli en Mugello, bajo la estructura de Haas. Familiares, amigos y ex compañeros presenciaron un momento cargado de emoción.



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