La Policía Federal allanó la sede central del Correo Argentino en Rosario y detuvo empleados acusados de integrar una red ilegal que evadía controles aduaneros.

La Policía Federal allanó la sede central del Correo Argentino de Rosario, ubicada en Córdoba y Buenos Aires, y detuvo a tres empleados. El procedimiento se realizó por orden de la Oficina de Criminalidad Económica de la Unidad Fiscal, en una investigación que dirige la fiscal Soledad García.
Según fuentes judiciales, los detenidos integraban una organización ilícita que sustraía encomiendas internacionales del control aduanero en Rosario. Luego entregaban los paquetes directamente a los destinatarios, quienes pactaban el retiro de esa manera y pagaban a los empleados la mitad de los tributos que correspondían. De este modo, los involucrados lograban un beneficio económico mientras los destinatarios obtenían un ahorro indebido.
Las sospechas apuntan a que este mecanismo operaba desde hace más de diez años. Además, los investigadores sostienen que existía una red de usuarios que recurrían con frecuencia a este sistema ilegal. En la jornada del operativo se arrestó a tres funcionarios del Correo Argentino y también a una usuaria vinculada a la maniobra.
El caso, que genera gran preocupación institucional, está bajo la órbita de la Oficina de Criminalidad Económica a cargo del doctor Arzubi Calvo, mientras el juez de Garantías Eduardo Rodrigues da Cruz interviene en la etapa judicial. La formalización de la investigación se llevará a cabo ante este magistrado, quien deberá evaluar la continuidad de las medidas procesales.
Este episodio no solo expuso un presunto esquema de corrupción interna, sino que también abrió interrogantes sobre los controles estatales en materia aduanera. La magnitud del circuito ilegal y su extensión temporal lo convierten en un hecho grave y de fuerte impacto en la administración pública.



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