El intendente Pablo Javkin encabezó este martes el acto por el 173° aniversario de la declaración de Rosario como ciudad. Repasó hitos históricos que forjaron la identidad rosarina y volvió a exigir la autonomía.

“Debemos ser la generación que legue en la historia nunca haber bajado los brazos y lograr que al fin esta sea la ciudad libre y autónoma de Rosario en el año de su tricentenario”, exclamó el intendente Pablo Javkin durante el acto de conmemoración del 173° aniversario de la declaración de Rosario como ciudad, que se desarrolló este martes 5 de agosto al pie del monumento a Justo José de Urquiza, ubicado en el parque que lleva el nombre del prócer.
Tras la entonación de las estrofas del himno nacional, interpretado por la cantante Mercedes Nowak y el pianista Manuel Martínez Serra, el mandatario recordó que “el principio de nuestra historia empezó mucho antes de ser la ciudad de Rosario”, y amplió: “Hace 300 años, cuando en estas tierras crecía un poblado, se nombró al primer alcalde, Francisco de Frías. Eso éramos para 1725, apenas un pago. Nadie podía imaginar que algunos años después, frente al mismo río, el general Manuel Belgrano iba a enarbolar una bandera, la celeste y blanca, creando el mayor símbolo de unión que tenemos, nuestro mando”.
Javkin rememoró también que aquella “desobediencia” de Belgrano ante el Triunvirato representó un gesto fundacional de coraje, identidad y proyección para lo que sería la ciudad. “Su desobediencia ante las órdenes del Triunvirato le dio un sentido a quienes ya confiaban en este pago, que luego fue capilla y luego ilustre y fiel villa, pero que siempre tuvo un porvenir de grandeza”, expresó.
Y agregó: “Ese fue el camino que se inició con la declaración de ciudad, uno de los pocos actos formales que nos marcaron para siempre. Desde aquel 5 de agosto de 1852, honramos ese título que nos reconoció por ser una urbe de empuje y progreso, decidida en su destino de crecer sin pedir permiso y resistiendo contra la adversidad que sea, porque Rosario no sabe de rendirse”.
“Cada desafío nos animó a ser más grandes. Ni las pestes, ni los incendios, ni el temporal que destruyó nuestro primer muelle, frenaron a Rosario en sus comienzos. Mucho menos las veces que desde Buenos Aires nos negaron el lugar que merecíamos cuando fuimos propuesta e incluso declarada capital de la Argentina”, afirmó el titular del Ejecutivo local.
Rosario una ciudad llena de propuestas
A partir de allí, Javkin hilvanó los grandes logros que marcaron el crecimiento de Rosario: la creación de la aduana propia, el desarrollo del puerto, el despegue industrial y ferroviario, la llegada de las corrientes migratorias, el surgimiento de instituciones como la Bolsa de Comercio y el Banco Municipal, y el impulso de un modelo de salud pública pionero y ejemplar.
Además, el intendente celebró el carácter diverso, creativo, solidario y emprendedor de Rosario. “Nuestros artistas nos hicieron la ciudad de la cultura diversa, con melodías que siempre suenan en el corazón, y que es inevitable no emocionarse cuando las escuchamos. Eso mismo sentimos cuando leemos a los poetas más nuestros, quienes nos hicieron la ciudad de las letras, inspirando a las nuevas generaciones a seguir creando desde la palabra”, dijo.
También mencionó con orgullo la pasión rosarina por el deporte, que se plasma en cada club de barrio y en cada deportista de la ciudad, y destacó los eventos deportivos de jerarquía internacional que tienen y tendrán sede en Rosario, como los Juegos Suramericanos, los Jadar y los Odesur del próximo año. “Nuestro parque de la Independencia, el que imaginó Lamas, va a ser el corazón del deporte argentino y de todo el cono sur”, mencionó.
Asimismo, se refirió al desafío reciente de la ciudad frente a la violencia mafiosa y la recuperación del orgullo ciudadano: “Después de una de las tempestades más desafiantes que haya enfrentado en toda su historia, le dio vuelta la batalla a las mafias violentas que querían quedarse con la ciudad, renació con su fuerza indómita, se pone de pie, recupera su orgullo y vuelve más firme que nunca. Eso somos, orgullosos rosarinos y rosarinas, dignos hijos e hijas del legado de Belgrano, fervientes defensores del federalismo serio”.
Ciudad autónoma de Rosario
En otro tramo de su discurso, Javkin retomó uno de sus reclamos más reiterados: la autonomía municipal. En ese sentido, remarcó que Rosario está en condiciones de asumir plenamente el gobierno de sus propios asuntos y que la reforma constitucional en Santa Fe ofrece una oportunidad histórica.
“Desde que soy intendente de esta ciudad, exigimos como tantos otros, como todos los que me precedieron, lo que hace tiempo nos corresponde: autonomía y libertad. Ya estamos grandes, nos ganamos el derecho de decidir por nosotros mismos sobre nuestro destino. Y con la reforma de la Constitución de Santa Fe, tenemos la oportunidad histórica de consagrarlo”, sostuvo.
“Autonomía es orgullo, es abrazar el legado de grandes hombres como Nicasio Oroño y Lisandro de la Torre”, evocó el mandatario, y se explayó: “Oroño no es solo un bulevar, es un mandato vivo, aunque poco recordado por la inmensa obra que hizo por Rosario. Es el prócer que peleó en Caseros, el que creó la jefatura política y proyectó la organización de una ciudad grande y moderna, y sobre todo integradora de quienes venían”, rescató Javkin.
Y también hizo referencia a Lisandro de la Torre, “un convencido de que la autonomía municipal hace a la prosperidad de las ciudades. Un convencido de que libres y autónomos seríamos imparables. Lo sostuvo desde la Liga del Sur y logró el primer reconocimiento en 1921, hace 104 años, pionera en la historia nacional, a punto de ser recuperada este año”.
“Autonomía es futuro, es proyectar una Argentina verdaderamente federal, que progrese desde las provincias y las ciudades, rompiendo con la histórica y cada vez más grave asimetría de poder ambacentrista, que concentra la riqueza lejos de donde la riqueza se produce y lejos de donde se genera el desarrollo de todo el país”, exclamó Javkin con un nuevo llamado a construir un verdadera federalismo en el país.
Y concluyó: “Belgrano nos hizo cuna de la bandera nacional. Urquiza y Crespo nos dieron el título de ciudad. Oroño y de la Torre nos legaron la defensa de la autonomía municipal. Y nosotros, en este tricentenario, en estos 173 años de ciudad, debemos ser la generación que legue en la historia nunca haber bajado los brazos y lograr que al fin esta sea la ciudad libre y autónoma de Rosario en el año de su tricentenario”.



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