La EPE detectó casos de fraudes en la tarifa social por montos millonarios y depuró del padrón de subsidios a más de 15 mil usuarios.

La Empresa Provincial de la Energía (EPE) retiró a más de 15000 usuarios del régimen de tarifa social luego de constatar numerosas anomalías y posibles maniobras fraudulentas. El operativo de control, que se realizó junto con los ministerios de Desarrollo Productivo y Economía de la provincia, reveló casos sorprendentes que iban desde consumos excesivos hasta propiedades de alto valor económico que estaban recibiendo el beneficio estatal.
De acuerdo con lo informado por autoridades provinciales, se encontraron titulares fallecidos, propiedades en alquiler, comercios y viviendas en barrios de alto nivel adquisitivo que aparecían como beneficiarios de la tarifa subsidiada.
El programa de tarifa social busca garantizar el acceso a la electricidad para sectores de bajos ingresos, asumiendo el Estado el monto que el usuario no puede abonar. Por este motivo, los controles apuntan a lograr mayor eficiencia en el uso de recursos públicos y equidad distributiva, para evitar que se financien abusos.
Entre las situaciones relevadas hubo viviendas de zonas residenciales con consumos que superaron los 6.500 kW mensuales, con facturas que alcanzaron valores superiores al millón de pesos.
Casos inéditos eran subsidiados
Solo en un sector auditado en abril, se detectaron 13 usuarios con tarifa social y consumos mayores a 5.000 kW, con boletas de entre un millón y un millón y medio de pesos. En total, la provincia terminó subsidiando más de 4,6 millones de pesos en esos casos.
También se verificaron domicilios de jubilados que ya no residían en el lugar donde se aplicaba el descuento, e incluso propiedades de lujo que continuaban recibiendo el beneficio.
Desde la EPE confirmaron que en los próximos días se reforzarán los mecanismos de fiscalización para asegurar que la tarifa social llegue realmente a quienes cumplen con los requisitos.



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