Rosario fortalece refugios y asistencia para personas que viven en las calles ante las bajas temperaturas del invierno, aunque solo alcanza al 37,5% de quienes la habitan.

En Rosario, alrededor de 800 personas que viven en las calles, expuestas al frío y la intemperie. Sin recursos para acceder a una vivienda o alquilar una pensión, muchas de ellas buscan refugio en entradas de edificios o veredas, enfrentando cada día condiciones extremas. La Municipalidad, a través del Operativo Invierno, desplegó un dispositivo de asistencia para mitigar los efectos de las bajas temperaturas.
El secretario de Desarrollo Humano, Nicolás Gianelloni, informó que los refugios municipales funcionan con alta demanda y casi el 90% de las plazas ocupadas. Además de abrir un nuevo espacio en Avellaneda y Uriburu, el municipio mantiene habilitados cuatro refugios: Grandoli, Felipe Moré, Cáritas y Sudoeste. Cada uno ofrece contención específica, como atención interdisciplinaria, abordaje terapéutico y apoyo para mujeres con niños.
Desde 2021, el municipio incorporó un refugio por año, ampliando así la red de contención. Actualmente, pueden albergar a unas 300 personas durante el invierno. La mayoría de los alojados son varones de entre 30 y 50 años, muchos de ellos desempleados y con antecedentes de consumo problemático.
Además de los refugios, el municipio reparte viandas calientes, abrigo y kits de invierno a quienes rechazan ingresar a los albergues. La logística incluye recorridas nocturnas y articulación con excombatientes de Malvinas. Hasta la fecha, ya se distribuyeron más de 23.000 raciones.
Finalmente, ante casos urgentes, la ciudad cuenta con una guardia activa 24 horas y distintos canales de contacto para solicitar ayuda. La asistencia puede gestionarse por WhatsApp, teléfono o la web oficial del municipio. En conjunto, estas acciones buscan ofrecer contención básica y visibilizar una problemática social que requiere respuesta sostenida y estructural.



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